Cuidado con las ofertas Low Cost

La nueva tendencia Low Cost se ha extendido al mercado financiero y a las políticas que bancos y cajas de ahorros han puesto en marcha con un objetivo principal, captar clientes y eliminar los efectos colaterales de la acumulación de viviendas en stock y la morosidad.
Sin embargo, Low Cost, como su propio nombre indica, significa bajo coste, un término que atiende a un concepto global, no definido por la inmediatez ni la competitividad, sino con una visión de coste reducido durante toda la vigencia del bien y servicio.
No es extraño encontrar ofertas de productos que las entidades engloban en su categoría Low Cost pero que si se analizan en detalle contemplan, en el largo plazo, cláusulas o vinculaciones anexas que acaban encareciendo el producto.
En este sentido les proponemos una mini guía de evaluación de productos para determinar si se está realmente ante una oferta Low Cost.
Financiación: Hipotecas Low Cost
Una hipoteca Low Cost es aquella oferta en la que el diferencial es bajo, por debajo del 0,50% puntos porcentuales sobre el euribor, con posibilidad de optar por un tipo fijo entre el 4%-5%, sin comisiones de apertura, gestión y mantenimiento, con una vinculación requerida que no supere la domiciliación de la nómina, un seguro de hogar y, eventualmente, un seguro de protección de pagos. Y, por supuesto, sin redondeos ni cláusulas suelo.
Pasivo:
Cuentas sin comisiones, con operativa online y con productos sin comisiones, tarjetas – no condicionado a un consumo mínimo- transferencias y cheques.
Estos son los criterios óptimos de prácticas bancarias Low Cost.
Foto: Google
Categorías: Consejos y guías
Etiquetas: hipotecas low cost, low cost, ofertas low cost, prácticas bancarias low cost















Deja un comentario